• Cocina argentina. Vamos a los ricos pastelitos y tortas fritas

    Hasta cuando íbamos a los partidos de fútbol en esos pueblos pampeanos y provincianos, teníamos la oportunidad de comernos en el descanso unos pastelitos de dulce o esas tortas fritas tan argentinas. ¿Por qué no hacerlas en España para combatir la morriña por la tierra de lejana? Son dos caprichos a la hora del mate con conversación…

    Pastelitos de Dulce y Tortas Fritas Argentinas

    Dos clásicos de las mateadas nuestras. Primero prepárese para hacer los pastelitos de dulce rellenos a su gusto: con el clásico dulce de membrillo o el dulce de batata. Hace una masa clásica argentina y la corta en cuadrados grandes, de unos 8 cm de lado. Ponga en la mesa enharinada unas cuantas tapas. En el centro de cada una coloque un dado del  dulce preferido.
     
    Pastelitos de dulce, ese típico postre y acompañamiento de la merienda en la cocina argentina
     
     
    Póngale con las puntas cambiadas, otra tapa cuadrada de masa, cuidando que las puntas del cuadrado inferior no coincidan con las del superior para formar una estrella de ocho puntas.

    Alrededor del dado de dulce se pasará agua salada para pegar las masas, presionando con los dedos y apretando para remarcarlo. Se fríen en abundante grasa de cerdo o aceite  y se espolvorean con azúcar.

    Y ahora, vamos a preparar las tortas fritas argentinas. Los ingredientes son un kilo de harina común,  un kilo  de manteca (mantequilla) o grasa de vaca, una taza y media de agua tibia y una  cucharada sopera de sal gruesa más unas cucharadas de grasa de vaca.
     
    Tortas fritas, un plato muy criollo de la cocina argentina, en pleno freído
     

    La sal la diluimos en el recipiente que tiene el agua tibia.  En un recipiente grande para trabajar la masa, ponemos tres cuartos kilo de la harina y en el centro la grasa de vaca. Con un tenedor vamos mezclando  las dos cosas dejando caer el agua poco a poco. Así vamos consolidando la masa.

    Cuando vemos que está lista, la ponemos sobre la tabla enharinada y la comenzamos a amasar. Mientras vamos dando estos pasos, ponemos a freír el aceite en una sartén. Vamos cortando la masa  como haciendo un chorizo de unos cuatro centímetros de diámetro. Lo vamos cortando en trozos de otros cuatro centímetros y a estos los expandimos sobre la tabla con el palo de amasar.
     
     
    Tortas fritas de la cocina tradicional argentina. Sírvase una
     

    Cuando el aceite ya está caliente,  los vamos echando en la sartén para freírlos, dándolas vueltas en un par de minutos y retirándolas después de otros tantos minutos, cuando las vemos doraditas. Las ponemos en fuentes con papeles absorbentes para que recojan parte del aceite o grasa que van despidiendo.

    Eduardo Aldiser 

    RAÍZ ARGENTINA, el sentimiento argentino en España y Europa


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    Mazamorra, una perla de la cocina argentina

     

    COMIDA DEL BICENTENARIO:
    MAZAMORRA CRIOLLA
    LA OFRECÍAN LAS MULATAS EN 1810
     
    Cuando se gestaba la que sería con los años la República Argentina, en aquella Plaza del Cabildo de Buenos Aires, allá por mayo de 1810, cruzaban las mulatas ofreciendo sus delicias tales como panes caseros, frutos de la época y la muy popular mazamorra.
    En aquel Billiken de la infancia veíamos esas mujeres, a veces acompañadas de hijos, voceando la mazamorra a los transeúntes, sin saber que se estaba viviendo un momento para la historia.
    ¿Quiere hacerla este mayo español al estilo argentino?
    Aquí van los ingredientes de la mazamorra argentina preparada con leche, con sabor a vainilla:
    • Un litro de leche.
    • Dos litros de agua.
    • Medio kilo de maíz blanco pisado.
    • 200 gramos de azúcar.
    • Una chauchade vainilla (se puede sustituir por unas gotas de esencia de vainilla).
     
    Elaboración:
    ·         La noche anterior a la preparación de la mazamorra poner el maíz en remojo en el agua.
    ·         Hervir suavemente el maíz en el agua de remojo hasta que se ablande. Tómese su tiempo y hágalo a fuego suave.
    ·         Cuando el maíz esté tierno, colarlo y dejarlo enfriar.
    ·         Hacer hervir la leche con el azúcar y la vainilla.
    ·         Agregar el maíz.
    ·         Cocinar durante un cuarto de hora el maíz con la leche y retirar.
    ·         Servirlo en un tazón o bol y esperar que se relaman de gusto al probarlo.
    Seguramente recibirá parabienes por el rico plato que nos viene desde la colonia y sigue siendo un clásico en muchas casas argentinas.
    ¿Qué tiene una receta de platos típicos de nuestra     tierra? redacción@raizargentrina.com

    Nuestra cabaña vacuna no solo dan buenas carnes. También producimos excelente leche de vaca para el consumo familiar o la industria de la alimentación

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    Vení a tomarte unos mates al estilo argentino

     

    REVISTA RAÍZ ARGENTINA - NOVIEMBRE 2009

     
     
    “¡Vení a tomarte unos mates!” es la típica invitación para quedar a matear, charlar, pasar un buen rato, merendar, quedar con amigos por la noche en Argentina o donde viva un argentino. Estamos ante un fenómeno social que se ha desarrollado en Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, en torno a sus grandes ríos, en esos territorios donde, en ambas costas del Alto Paraná y el tramo norte del Río Uruguay, las tierras ferrosas de Argentina, las brasileñas y paraguayas son propicias para el desarrollo de un árbol milagroso.
     
    Aún en Argentina, los que viven lejos del Litoral, tienden a creer que esas hojas picadas con las que ceban el mate, se originan en arbusto o en matorrales de poco desarrollo. Realmente proviene de un árbol que puede elevarse hasta la veintena de metros. En los campos donde se lo cultiva, con cortes estacionales se lo mantiene entre los 3 y 6 metros, para poder realizar la cosecha de sus hojas exteriores.

    Pertenece a la familia botánica de las Aquifoliaceas. La especie Ilex paraguariensis Saint Hilaire, denominada vulgarmente “yerba mate”, se desarrolla en las regiones subtropicales de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Nuestras provincias de Misiones y Corrientes tienen en su producción una de los grandes fuentes de ingresos y representa el desarrollo de amplias regiones.

    “¿Cómo lo tomás vos?”

    No es baladí la pregunta si se trata de una invitación por parte de alguien con quien nunca se ha mateado. Las tres grandes variantes son el mate cebado, utilizando una calabaza pequeña y recortada, el cuenco que sirve para mezclar la yerba con el agua caliente. El azúcar puede o no utilizarse. Y allí ya hay una variante. Si es tomador de “amargos” y a uno le van los “dulces”, hay que preparar dos mates.

    Precisamente la palabra viene del “mati” quechua que significa recipiente para beber. También de ese origen es la palabra “porongo”, para designar al tipo de calabaza apropiada. La bombilla metálica nos permite sorber el contenido.

    Pero te pueden decir que toman “tereré” y ya el cambio es grande. En este caso se utiliza el agua fría, bien helada, hasta con hielo. Se suele agregar menta, cedrón, peperina, limón… Lo toman los paraguayos y en algunos pueblos de Corrientes y Misiones.

    Y aún nos queda invitar a desayunar o merendar con mate cocido. Lo mismo que un té o un café, pero con yerba mate, que se cuela. Tanto en este caso como en el mate cebado, hay quienes echan leche en lugar de agua.


    Cosecha, secado, molienda

    Estos son los tres pasos para la producción de la yerba mate. En el primero se cortan ramas con sus hojas. Éstas en el mismo campo se seleccionan y reúnen en “raídos”, lienzos que determinan una medida cosechada.

    De allí a las plantas de secado para obtener la “yerba mate canchada”, conseguida por la exposición a distancia ante fuentes de calor. Así se le quita la humedad a la hoja. El siguiente paso es llevarlas a los establecimientos donde se procede a la molienda, la selección de la producción (con o sin palo, de distintos grados de molienda, etc.) y se envasan las distintas variantes, para otras tantas formas de consumir este producto americano sui generis.

    Riqueza verde

    Tres países consiguen que no solo los “verdes” dólares signifiquen riqueza. Estas “verdes” hojas generan todo un mundo en torno a su plantación, cosecha, recogida, producción y distribución, mundial por otra parte… es decir, que también aportan muy buenas divisas.

    Todo surge de tres grandes áreas de plantaciones, que alcanzan en Argentina las 180.000 hectáreas, Brasil con algo más de 80.000 y Paraguay con sus 35.000 ha. Las grandes marcas como Taragüi (del Establecimiento Las Marías, Virasoro, Corrientes), Rosamonte y Amanda (producidas en Apóstoles, Misiones), Nobleza Gaucha o Cruz de Malta (de Molinos Río de la Plata), exportan sus productos a muchos mercados del mundo, España entre ellos. Uno de los mayores compradores es Siria. Su implantación en otros muchos países está ligada a la emigración de argentinos, paraguayos y uruguayos. Nuestros colectivos realizan incluso una promoción del mate, al invitar a sus nuevos amigos de países receptores.

    “¡Dále! Hablá menos, cambiale yerba al mate y calentá el agua… que aquí estamos para matear!”

    (Para más información, Instituto Nacional de la Yerba Mate - Argentina www.yerbamateargentina.org.ar )
     

     

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