Vení a tomarte unos mates al estilo argentino
REVISTA RAÍZ ARGENTINA - NOVIEMBRE 2009
“¡Vení a tomarte unos mates!” es la típica invitación para quedar a matear, charlar, pasar un buen rato, merendar, quedar con amigos por la noche en Argentina o donde viva un argentino. Estamos ante un fenómeno social que se ha desarrollado en Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, en torno a sus grandes ríos, en esos territorios donde, en ambas costas del Alto Paraná y el tramo norte del Río Uruguay, las tierras ferrosas de Argentina, las brasileñas y paraguayas son propicias para el desarrollo de un árbol milagroso.
Aún en Argentina, los que viven lejos del Litoral, tienden a creer que esas hojas picadas con las que ceban el mate, se originan en arbusto o en matorrales de poco desarrollo. Realmente proviene de un árbol que puede elevarse hasta la veintena de metros. En los campos donde se lo cultiva, con cortes estacionales se lo mantiene entre los 3 y 6 metros, para poder realizar la cosecha de sus hojas exteriores.
Pertenece a la familia botánica de las Aquifoliaceas. La especie Ilex paraguariensis Saint Hilaire, denominada vulgarmente “yerba mate”, se desarrolla en las regiones subtropicales de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Nuestras provincias de Misiones y Corrientes tienen en su producción una de los grandes fuentes de ingresos y representa el desarrollo de amplias regiones.
“¿Cómo lo tomás vos?”
No es baladí la pregunta si se trata de una invitación por parte de alguien con quien nunca se ha mateado. Las tres grandes variantes son el mate cebado, utilizando una calabaza pequeña y recortada, el cuenco que sirve para mezclar la yerba con el agua caliente. El azúcar puede o no utilizarse. Y allí ya hay una variante. Si es tomador de “amargos” y a uno le van los “dulces”, hay que preparar dos mates.
Precisamente la palabra viene del “mati” quechua que significa recipiente para beber. También de ese origen es la palabra “porongo”, para designar al tipo de calabaza apropiada. La bombilla metálica nos permite sorber el contenido.
Pero te pueden decir que toman “tereré” y ya el cambio es grande. En este caso se utiliza el agua fría, bien helada, hasta con hielo. Se suele agregar menta, cedrón, peperina, limón… Lo toman los paraguayos y en algunos pueblos de Corrientes y Misiones.
Y aún nos queda invitar a desayunar o merendar con mate cocido. Lo mismo que un té o un café, pero con yerba mate, que se cuela. Tanto en este caso como en el mate cebado, hay quienes echan leche en lugar de agua.
Cosecha, secado, molienda
Estos son los tres pasos para la producción de la yerba mate. En el primero se cortan ramas con sus hojas. Éstas en el mismo campo se seleccionan y reúnen en “raídos”, lienzos que determinan una medida cosechada.
De allí a las plantas de secado para obtener la “yerba mate canchada”, conseguida por la exposición a distancia ante fuentes de calor. Así se le quita la humedad a la hoja. El siguiente paso es llevarlas a los establecimientos donde se procede a la molienda, la selección de la producción (con o sin palo, de distintos grados de molienda, etc.) y se envasan las distintas variantes, para otras tantas formas de consumir este producto americano sui generis.
Riqueza verde
Tres países consiguen que no solo los “verdes” dólares signifiquen riqueza. Estas “verdes” hojas generan todo un mundo en torno a su plantación, cosecha, recogida, producción y distribución, mundial por otra parte… es decir, que también aportan muy buenas divisas.
Todo surge de tres grandes áreas de plantaciones, que alcanzan en Argentina las 180.000 hectáreas, Brasil con algo más de 80.000 y Paraguay con sus 35.000 ha. Las grandes marcas como Taragüi (del Establecimiento Las Marías, Virasoro, Corrientes), Rosamonte y Amanda (producidas en Apóstoles, Misiones), Nobleza Gaucha o Cruz de Malta (de Molinos Río de la Plata), exportan sus productos a muchos mercados del mundo, España entre ellos. Uno de los mayores compradores es Siria. Su implantación en otros muchos países está ligada a la emigración de argentinos, paraguayos y uruguayos. Nuestros colectivos realizan incluso una promoción del mate, al invitar a sus nuevos amigos de países receptores.
“¡Dále! Hablá menos, cambiale yerba al mate y calentá el agua… que aquí estamos para matear!”
(Para más información, Instituto Nacional de la Yerba Mate - Argentina www.yerbamateargentina.org.ar )
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